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Cómo definir tus objetivos online

Vale, estás pensando en hacer una web para tu negocio. Pero…

¿Alguna vez te has planteado qué es exactamente lo que quieres conseguir teniendo presencia online?

Y seguramente, vas a decir…

Vender más, tener más clientes, más visibilidad para tu negocio o para ti como profesional independiente.

Si, eso es lo que queremos todos, pero esa respuesta no es suficiente.

Me refiero a algo más concreto. A objetivos más específicos (y menos generales) a corto, medio y largo plazo, qué tipo de web quieres realizar para lograr esos objetivos.

Seguro que esto ni se te había pasado por la cabeza… ¿cierto?

Pues tranquilo, que te vamos a echarte una mano para que tengas claro las metas que quieres alcanzar y, de este modo, realizar una web que te ayude a conseguir lo que te propongas.

¿Todas las webs hechas para un negocio sirven para vender?

Más bien yo te diría como respuesta a esta pregunta que todas las webs relacionadas con un negocio DEBERÍAN hacerse para vender.

Pero no siempre es así.

Precisamente porque mucha gente hace una web sin replantearse verdaderamente por qué y para qué la está haciendo.

No te vamos a engañar.

Vender por internet (ya sean servicios o productos) no es fácil y tienes que estar dispuesto a currártelo mucho.

Incluso teniendo la web mejor planificada y diseñada del mundo.

No basta con hacer una web bonita, subirla a internet y ya está.

La web es una herramienta más para tu negocio qué debes utilizar correctamente para que el dinero que te gastas en ella precisamente no sea un gasto sino una inversión.

Y esa herramienta hay que utilizarla y utilizarla bien.

Si la dejas en tu caja de herramientas… poco (o ningún) beneficio te va a dar.

Lo tienes claro. Quieres que tu web sea una inversión.

¿Cómo definir tus objetivos web?

Pues verás, como te hemos dicho antes, generalmente hay 3 tipos de objetivos.

En cada uno de estos tipos tendrás que definir o establecer uno o varios objetivos a cumplir en un periodo de tiempo determinado.

1. Objetivos a corto plazo

Son los que abarcan lo que quieres lograr en los primeros meses tras la publicación de tu web.

Normalmente, un periodo de 6 meses está bien para empezar a conseguir los objetivos que te propongas a corto plazo.

Eso sí, ponte objetivos realistas.

No digas “en 6 meses quiero tener 30.000 visitas al mes en mi web” porque eso es algo que es muy complicado o prácticamente imposible de conseguir (salvo en casos muy excepcionales).

Otra cosa: que sean realistas no quiere decir tampoco que sean muy fáciles de lograr. Busca un punto medio.

Ejemplos de objetivos de este tipo pueden ser:

  • Llegar a X visitas al mes de manera más o menos recurrente.
  • Haber recibido X propuestas de trabajo por parte de clientes.
  • Lograr un determinado número de suscriptores en tu blog.

2. Objetivos a medio plazo

Se puede decir que los objetivos a medio plazo son los que pretendes conseguir más o menos en el periodo de un año (puede ser también un poco más si tu lo crees conveniente) con tu proyecto.

Estos objetivos suelen ser objetivos sobre todo enfocados a  mejorar y a hacer prosperar los objetivos o metas a corto plazo que has puesto como bases en el inicio de tu proyecto web.

Entre este tipo de objetivos pueden estar…

  • Haber comenzado a obtener ganancias reales a través del sitio web en función de lo invertido.
  • Obtener crecimientos progresivos y más o menos constantes mes a mes de tus objetivos a corto plazo.

3. Objetivos a largo plazo

En este tipo de objetivos estará lo que pretendes lograr cuando lleves, al menos, un par de años online.

Tampoco te recomendaría que fuese mucho más tiempo de 2 años el que estipuladas para estos objetivos.

¿Por qué?

Internet está en constante evolución y cambio.

De aquí a dos años seguramente habrá cosas o estrategias que actualmente sirven o funcionan, pero que en más de dos años no.

Entre objetivos a largo plazo que puedes marcarte pueden estar…

  • Tener unos ingresos constantes de mínimo X euros al mes.
  • Reformar la web y diseñar una tienda online para tu negocio.
  • Lanzamiento de nuevos servicios o productos que al iniciar tu sitio web no puedas permitirte ofertar.

Ya tengo claros mis objetivos…

¿Qué tipo de web me conviene más?

Pues eso depende de lo ambicioso que seas y de los objetivos que te hayas marcado anteriormente.

Y volvemos a lo de antes: también depende de si realmente quieres tener una web sólo por tenerla (gasto) o quieres una web que haga crecer tu negocio (inversión).

Se puede decir que hay tantos tipos de web como ideas o proyectos pueda tener una persona.

Pero, generalmente, los tipos de web más habituales son los siguientes…

1. Web presencial o básica

O lo que la mayoría de clientes llaman coloquialmente “una web sencilla”.

Con esto, normalmente quieren decir que esta web sea la típica web estática que contiene:

  1. Una sección de empresa o quiénes somos
  2. Una sección de servicios profesionales que se realizan
  3. En algunos casos, una galería de trabajos realizados
  4. Que tenga los datos del negocio bien visible para que sus potenciales clientes se pongan en contacto con ellos por el medio que ellos estimen oportuno (teléfono, email etc.)
  5. Un formulario de contacto

Normalmente, este tipo de webs son para clientes que no quieren tocar nada, no quieren tener un blog, no quieren trabajar en ella ni la van a mover por redes sociales.

Simplemente quieren tener un sitio donde mandar a sus clientes cuando le pregunten por su página web.

Si es lo que quieres, perfecto… Pero queremos contarte mi opinión como profesional:

No esperes que este tipo de webs te vayan a conseguir ni un sólo nuevo cliente por internet.

En realidad, esta web la visitará prácticamente sólo aquellos a los que tú le facilites el enlace de tu web, ya que, al no trabajar en ella ni actualizarla, normalmente no posicionará bien en Google ni será demasiado visible por las redes sociales.

Es decir, trabajarás tú para que la web reciba algún visitante (no esperes muchos), pero la web no estará captando visitantes (o clientes) para ti y tu negocio.

Muchas veces nos han dicho aquello de…

“Quiero una web sencilla pero que aparezca en el primer puesto de Google”.

Olvida esa opción. No existe. Es un imposible.

Para intentar ser el primero en Google… debes decantarte por cualquiera de los siguientes tipos de web. Y trabajar mucho en ello prácticamente a diario (o delegar en una empresa o profesional que haga ese trabajo por ti).

2. Web para generar visibilidad para tu negocio o vender tus servicios profesionales

Si realmente lo que quieres es conseguir más clientes o beneficios para tu negocio, este es el tipo de web que te conviene realizar.

También si quieres más visibilidad para tu negocio físico.

Eso sí, como ya te hemos dicho antes… prepárate a trabajar en ello a diario. Y mucho.

Los clientes no te van a llover del cielo sin hacer nada (también te lo hemos dicho antes en el tipo de web básica. Como diría Matías Prats, permíteme que insista).

No es que quiera ponértelo muy negro y desanimarte: es que es la pura realidad.

No quiero que luego te sientas engañado porque pensabas que simplemente con un buen diseño enfocado a tus objetivos es suficiente para triunfar en internet.

El diseño es importante (muy importante), pero si no trabajas lo suficiente en tu web y no consigues los resultados que esperas… no es cosa de quién te ha hecho la web (ni de la web en sí), sino tuya por no utilizar tu herramienta como debes.

Para vender en internet a personas que no te conocen nada, tienes que generar algo muy importante previamente: confianza.

¿No sabes cómo se puede generar esta confianza? Yo te lo digo, no te preocupes…

La mejores herramientas para conseguir esto son:

  1. Un blog en el que con tus artículos ayudes a tu cliente ideal (o público objetivo)
  2. Establecer un calendario editorial y realizar un buen marketing de contenidos
  3. Cuidar tu SEO
  4. Email marketing
  5. Participar e interactuar activamente en diferentes perfiles de redes sociales de tu negocio

En definitiva, todo lo que yo utilizo y puedes ver en esta misma web.

3. Vender tus productos (tiendas online)

El tercer tipo de web más común son los ecommerce o tiendas online.

Este tipo de web están enfocadas, obviamente, a vender productos tangibles (no siempre son tangibles, pero sí en la mayoría de los casos).

Al igual que en el caso anterior, para vender productos por internet tendrás que trabajar mucho.

La competencia es brutal y, si realmente quieres vender tus productos por internet, tienes una labor de marketing online (blog, email marketing, SEO, redes sociales) bastante importante.

Ten muy claro que, como en el caso anterior, aunque tus productos sean lo mejor de lo mejor, si no te mueves no vas a vender nada de nada.

Pero si te lo trabajas… te puedes comer a tu competencia.

Para finalizar…

Deseo de corazón que después de leer este post tengas claro cómo definir tus objetivos y qué tipo de web deseas para tu negocio.

Hacer este análisis previo es fundamental para que tu web tenga éxito y no solo sea un bonito adorno. Reflexiona sobre ello y averigua qué quieres conseguir con la presencia de tu negocio en internet.

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